lunes, 26 de noviembre de 2012


" Twitter no es amigo del silencio. En Twitter siempre es posible decir, aunque no haya lo qué decir: no se requiere una pretensión ni una búsqueda estética, siempre hay una excusa para tuitear. El silencio, en cambio, es un estado de desaparición allí. El silencio en Twitter constituye un espacio vacío, un agujero negro en el que cientos de expresiones de lenguaje se superponen. Pero esto no significa simplemente un vacío del lenguaje, sino que su efectividad y belleza se juega en esa perversión creadora: es una experiencia temporal que presiona en el espacio, y hasta se transforma en archivo. Es saturación y exceso, pero al mismo tiempo, se construye sobre la base de la simplicidad numérica de la palabra. Twitter juega con la multidimensionalidad y la expresión del lenguaje, allí encuentra nuevos límites y crea sus propias normas.
 No es sólo una cuestión temporal sobre aquello que se lee en tiempo real, en donde los 140 caracteres aparecen y desaparecen continuamente, sino que también se va construyendo una memoria, frágil, como un castillo de naipes.
Twitter es un archivo que puede ser destruido en el instante que se produce la eliminación del tuit, pero al mismo tiempo constituye una revolución del aquí y ahora que abre las posibilidades del lenguaje poético y del intercambio. Twitter enfrenta el lenguaje poético y su pretensión de trascendencia, a una plataforma que se construye sobre lo efímero del aquí ahora y de la inmediatez. Una palabra que pasa y deja de estar frente a la pantalla, para ir cayendo en un archivo quebradizo que con el tiempo se va perdiendo dentro del universo ciberespacial.
¿Twitter es poesía? No, Twitter reconstruye un lenguaje que permite una renovación de la expresión poética, sobre la base de lo inmediato y conciso, un acto que genera en un segundo una sensación que obliga a marcar o retuitear esas palabras. Y si la poesía se convierte en ese acto-acción que conmueve o moviliza a través de un tuit, entonces Twitter multiplica y se sostiene sobre el efecto: solamente aquello que produce, ese “algo” en quien lo lee, podrá alargar su vida del micro-poema en el mundo de la web.
Es cuestión de retuit.
La poesía es supervivencia y lo que está en juego es un modo de renovar el lenguaje poético en una nueva dimensión del lenguaje. Y ante el agotamiento de la tradición poética del libro, Twitter fuerza la lectura, revitalizando una expresión sintética y violenta. La violencia de quienes arrancan del silencio la palabra.
La poesía es supervivencia, se transforma y adapta a los avatares de la historia, a los nuevos tiempos y tecnologías. Y, aunque ya nada se vuelva a inventar en forma de verso, el lenguaje poético logra refundarse y renovar sus búsquedas. Twitter se ha convertido en el territorio de su refundación. Por lo menos, hasta que la poesía vuelva a caer en el olvido." 

Twitter, una revolución poética



domingo, 25 de noviembre de 2012

"Las nuevas tecnologías: “No me opongo al libro electrónico pero como creador de contenidos me preocupa que la gente deje de pensar en el libro como algo por lo que se tiene que pagar. Los teléfonos móviles, Facebook, Twitter, etcétera, francamente me parecen adicciones, tienen un efecto paliativo pero no establecen conexiones reales, humanas. La novela es una buena oportunidad para liberar a la gente de esas adicciones”

  Franzen: la novela contra Twitter

jueves, 15 de noviembre de 2012


I have committed the worst of sins
That man can commit. I have not been
Happy. May the glaciars of oblivion
drag me and lose me, merciless.
My parents engendered me for the hazardous
and beautiful game of life.
For the earth, the water, the air, the fire.

I let them down. I was not happy. Fulfilled
Was not their youthful bidding. My mind
I applied to the symmetric pursuits
Of art, that trinkets interweaves.

They bequeathed me bravery. I was not brave.
It never leaves me. It is always by my side
The shadow of having been a brooding man.

The remorse

J.L.Borges
Ser o no ser: esa es la cuestión:
Si es más noble para el espíritu: sufrir
Los golpes y dardos de la insultante fortuna,
O tomar las armas contra un mar de problemas,
Y al oponerse a acabar con ellos? Morir: dormir;
Sin más, y con un sueño decir que terminamos
El dolor de corazón y los mil golpes naturales
Esa carne es heredera, 'tis una consumación
Devotamente que quisiera que. Morir, dormir;
Para dormir: tal vez soñar: ay, ahí está el problema;
Porque en ese sueño de la muerte ¿qué sueños pueden venir
Cuando hemos barajado de esta bobina mortal,
Nos debe hacer reflexionar: ahí está el respeto
Eso hace que la calamidad de la vida tanto tiempo;
Pues, ¿quién soportaría los azotes y desdenes del tiempo,
El opresor está mal, el hombre orgulloso es injuria,
Los dolores del amor despreciado, la demora de la ley,
La insolencia de la oficina y rechaza la
Ese mérito paciente del indigno,
Cuando él mismo podría hacer su golpe de gracia
Con un punzón desnudo? quien fardels soportar,
Para gruñir y sudar bajo una vida cansada,
Pero el temor de algo después de la muerte,
El país descubrir de cuya frontera
Ningún viajero vuelve, rompecabezas de la voluntad
Y nos hace preferir soportar los males que tenemos
Que volar a otros que no conocemos?
Así la conciencia hace cobardes de todos nosotros;
Y así la natural tintura del
Es sicklied el o'er con el elenco pálido del pensamiento,
Y empresas de mayor importancia y el momento
Con respecto a sus corrientes tuercen,
Y pierden el nombre de acción. - Soft ahora!
El Ophelia justo! Ninfa, en tus oraciones
Ser recordados todos mis pecados.

William Shakespeare - Ser o no ser (de Hamlet 3/1)

domingo, 4 de noviembre de 2012


Por ahora vamos a perpetuarnos
en la fugacidad de la cocina,
a padecer el cotidiano
fallecimiento de las cucharitas.
Una diaria estación de cacerolas
nos ensucia pequeñamente el aire.

Dan asco las ideas puras,
vergüenza la botánica, pudor
la desnudez del pensamiento.
Mejor es ser sumisamente
cuerpo afanado, manos eficaces
para abrochar el delantal del mundo.

Un día los periódicos dirán
que el amor se ha caído a la basura,
que los ángeles agonizan,
pero no acudiremos, ocupadas
en asistir obligatoriamente
a una melancolía de botones.

He pensado a menudo en todo esto,
mujermente agobiada de plumeros.
Nos amenzan hortalizas,
nos corren copas, números, pelusa,
nos arrebatan tiempo reservado
para comprar una porción de sueño.

En la suma de los pañales
y el tintineo de los desayunos,
en repetidas dosis de mercado
y en la elaboración del miedo
se nos va, se nos va el latido
que dedicábamos a la locura.

Y los que calzan sombra masculina,
heredado poder, cómodo imperio,
ordenan nuestra humana servidumbre
mientras se ponen seriamente
a fabricar los tajos de la guerra,
el obstinado pan del sufrimiento.

ODA DOMÉSTICA
María Elena Walsh

jueves, 25 de octubre de 2012

Lo que esperamos

Tardará, tardará.

Ya sé que todavía
los émbolos,
la usura,
el sudor,
las bobinas
seguirán produciendo,
al por mayor,
en serie,
iniquidad,
ayuno,
rencor,
desesperanza;
para que las lombrices con huecos portasenos,
las vacas de embajada,
los viejos paquidermos de esfínteres crinudos,
se sacien de adulterios,
de hastío,
de diamantes,
de caviar,
de remedios.

Ya sé que todavía pasarán muchos años
para que estos crustáceos
del asfalto
y la mugre
se limpien la cabeza,
se alejen de la envidia,
no idolatren la saña,
no adoren la impostura,
y abandonen su costra
de opresión,
de ceguera,
de mezquindad.
de bosta.

Pero, quizás, un día,
antes de que la tierra se canse de atraernos
y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos,
ser hombres,
ser mujeres,
-no cajas de caudales,
ni perchas desoladas-,
someter a las ruedas,
impedir que nos maten,
comprobar que la vida se arranca y despedaza
los chalecos de fuerza de todos los sistemas;
y descubrir, de nuevo, que todas las riquezas
se encuentran en nosotros y no bajo la tierra.

Y entonces...
¡Ah!, ese día
abriremos los brazos
sin temer que el instinto nos muerda los garrones,
ni recelar de todo,
hasta de nuestra sombra;
y seremos capaces de acercarnos al pasto,
a la noche,
a los ríos,
sin rubor,
mansamente,
con las pupilas claras,
con las manos tranquilas;
y usaremos palabras sustanciosas,
auténticas;
no como esos vocablos erizados de inquina
que babean las hienas al instarnos al odio,
ni aquellos que se asfixian
en estrofas de almíbar
y fustigada clara de huevo corrompido;
sino palabras simples,
de arroyo,
de raíces,
que en vez de separarnos
nos acerquen un poco;
o mejor todavía
guardaremos silencio
para tomar el pulso a todo lo que existe
y vivir el milagro de cuanto nos rodea,
mientras alguien nos diga,
con una voz de roble,
lo que desde hace siglos
esperamos en vano.

Oliverio Girondo

domingo, 23 de septiembre de 2012



Soy aquél que buscaba la paz y halló en sus ojos
Las púas
del acero.
El que a tientas buscaba las palabras y un día
Vio una flecha en su mano.
Soy constructor que ve junto a sus muros firmes
La tierra que se hunde.
Si algún día me veis enfermo o loco
No hagáis burla de mí ni me pongáis cadenas;
No queráis derribarme,
Aunque sea mi faz libro quemado
Y desbastada villa.

(Traducción de M. Manent)





SIDNEY KEYES (1.943 – 1922)
POETA DE LA GUERRA.

viernes, 14 de septiembre de 2012

"Todos nosotros, al igual que todos los sistemas, sentimos la avidez de desbordar nuestro propio principio de realidad y refractarnos en otra lógica"

 Jean Baudrillard

 El otro por sí mismo

jueves, 30 de agosto de 2012

“¿Cómo decirle de otro modo a un niño que es peligroso para él dejar escapar (incluso a través de simple fruncimiento de cejas, una mirada) que entiende el yidish, que conoce el alfabeto hebreo, que su padre se llamaba Izie, que vivía en Belleville, que su familia viene de Polonia, que su abuela vende pepinos en vinagre, arenques en salmuera y halvá, que su abuelo nunca está en casa los sábados, que la mayoría de sus compañeros son judíos –en síntesis, que él también es judío? Seguramente se le exigirá que borre todos los recuerdos de su pasado, se le dirá que para él comienza una vida nueva, que el apellido es bretón, que él es francés, y que nunca, absolutamente nunca debe pensar en lo que quedó atrás. Ese fue entonces un acto de olvido de una necesidad vital, pero también fue una traición interior”.

Georges Perec: instrucciones para una vida de palabras


domingo, 26 de agosto de 2012

"A veces miro a Tinelli y me hace gracia cuán bajo puede caer una persona. Entonces, por un lado mi vanidad me hace sentir superior: "Cómo pueden ser tan tarados". Lo veo como un freak show. Pero eso es lo más lejos que llegué con la tecnología. Todavía no sé mi número de teléfono, no sé nada de la computadora, ni siquiera tengo teléfonos digitales. Negué ese mundo. Por ahí me equivoqué, no sé, pero es como una forma de vida, que a la vez hace que mantenga una pureza y no me corrompa el enemigo."

Charly García: en brazos de la Venus de Milo

 Charly Garcia

sábado, 25 de agosto de 2012

" Si no hallan luna
lo llaman día
Si no hallan sol
lo llaman noche
Si no hallan luna ni sol
lo llaman erro
y cierran los ojos
Buscando estrellas con que orientarse"

M.M

sábado, 4 de agosto de 2012



"Pero no todo era completamente negro... aún no. En realidad nunca lo es. Cuando eres joven y gozas de buena salud, el lunes puedes planear suicidarte y estar riendo de nuevo el miércoles. Después de unos cuantos días sintiéndome una desgraciada pensando que era un fracaso, algo venía nuevamente a mi corazón. No podía decirlo en voz alta, pero eran como voces que me estuvieran hablando: «Levántate, aún no has empezado, eres distinta, algo maravilloso te sucederá». Y en verdad sucedían cosas maravillosas en el fondo del mar... a pequeña escala".

Norma Jeane Baker

Marilyn Monroe

(Los Ángeles, California, Estados Unidos, 1 de junio de 1926 - 5 de agosto de 1962)  
«Y me bendijo a mi mare;
y me bendijo a mi mare.
Diez séntimos le di a un pobre
y me bendijo a mi mare.
¡Ay! qué limosna tan chiquita,
qué recompensa tan grande.
¡Qué limosna tan chiquita,
qué recompensa tan grande!»

¿A dónde vas tan deprisa
sin desirme ni ¡con Dió!?
Me puedes mirá de frente,
que estoy enterao de tó.
Me lo contaron ayer 
las lenguas de doble filo, 
que te casaste hase un més 
y me quedé tan tranquilo... 
Otro cualquiera en mi caso, 
se hubiera echao a llorá, 
yo, cruzándome de brazos 
dije que me daba igual. 
Nada de pegarme un tiro 
ni enredarme en maldiciones 
ni apedrear con suspiros 
los vidrios de tus balcones. 
¿Que te has casao? -¡Buena suerte! 
Vive cien años contenta 
y a la hora de la muerte, 
Dios no te lo tenga en cuenta. 
Que si al pie de los altares 
mi nombre se te borró, 
por la gloria de mi mare 
que no te guardo rencor. 
Porque sin sé tu marío, 
ni tu novio, ni tu amante, 
yo fui quien más te ha querío, 
con eso tengo bastante. 
Y haciendo un poco de historia, 
nos volveremos atrás, 
para recordar la gloria 
de mis días de chaval. 

-¿Qué tiene el niño, Malena? 
Anda como trastornao, 
le encuentro cara de pena 
y el colorcillo quebrao. 
Y ya no juega a la tropa, 
ni tira piedras al río, 
ni se destroza la ropa 
subiéndose a coger níos. 
¿No te parece a ti extraño? 
No es una cosa muy rara 
que un chaval de doce años 
lleve tan triste la cara?... 
Mira que soy perro viejo 
y estás demasiao tranquila: 
¿Quieres que te dé un consejo? 
Vigila, mujer, ¡vigila! 
(Y fueron dos centinelas 
los ojitos de mi mare): 
-Cuando sale de la escuela 
se va pa los Olivares. 
-Y ¿qué es lo que busca allí? 
-Una niña. Tendrá el mismo tiempo que él. 
José Miguel, no le riñas, 
que está empezando a querer. 
Mi pare encendió un pitillo, 
se enteró bien de tu nombre, 
y te compró unos zarcillos 
y a mí un pantalón de hombre. 

Yo no te dije ¡te adoro! 
pero amarré en tu balcón 
mi lazo de seda y oro 
de primera comunión. 
Y tú, fina y orgullosa, 
me ofreciste en recompensa 
dos cintas color de rosa 
que engalanaban tus trenzas. 

-Voy a misa con mis primos. 
-Bueno, te veré en la Ermita. 
Y qué serios nos pusimos 
al darte el agua bendita. 
Mas luego en el campanario, 
cuando rompimos a hablar: 
-Dice mi tiíta Rosario 
que la cigüeña es sagrá, 
y el colorín, y la fuente, 
y las flores, y el rocío, 
y el romero de los montes 
y el bronce de esta campana 
y aquel torito valiente 
que está bebiendo en el río, 
y aquella cinta lejana 
que la llaman horizonte. 
¡Todo es sagrao: cielo y tierra, 
porque too lo hizo Dios. 

¿Qué te gusta más? ¡Tu pelo! 
¡Qué bonito le salió! 
-Pues, ¿y tu boca, y tus brazos, 
y tus manos redonditas, 
y tus pies fingiendo el paso 
de las palomas zuritas? 

Con la pureza de un copo 
de nieve te comparé; 
te revestí de piropos 
de la cabeza a los pies. 
A la vuelta te hice un ramo 
de pitiminí precioso. 
Y luego nos retratamos 
en el agüita del pozo. 
Y hablando de estas pamplinas 
que se inventan las criaturas, 
llegamos hasta la esquina 
cogidos por la cintura. 
Yo te pregunté: -¿En qué piensas? 
Tú dijiste: -En darte un beso. 
Y yo sentí una vergüenza 
que me caló hasta los huesos. 
De noche, muertos de luna, 
nos vimos por la ventana. 
-¡Chis!... Mi hermanito está en la cuna, 
le estoy cantando la nana. 

"Quítate de la esquina, 
chiquillo loco, 
que mi mare no quiere 
ni yo tampoco." 

Y mientras que tú cantabas 
yo, inocente me pensé 
que nos casaba la luna 
como a marío y mujer. 

¡Pamplinas! Figuraciones 
que se inventan los chavales, 
después la vía se impone: 
tanto tienes, -tanto vales. 
Por eso, yo al enterarme 
que llevas un mes casá, 
no dije que iba a matarme, 
sino que me daba igual. 
Mas como es rico tu dueño, 
te vendo esta profecía: 
Tú, cada noche, entre sueños 
soñarás que me querías, 
y recordarás la tarde 
que mi boca te besó. 
Y te llamarás ¡Cobarde! 
como te lo llamo yo, 
y verás, sueña que sueña, 
que me morí siendo chico. 
Y se llevó la cigüeña 
mi corazón en su pico. 
Pensarás: no es sierto nada. 
Yo sé que lo estoy soñando. 
Pero allá en la madrugada 
te despertarás llorando, 
por el que no es tu marío, 
ni tu novio, ni tu amante, 
sino el que más te ha querío: 
con eso tengo bastante. 
Por lo demás, tó se orvía. 
Verás cómo Dios te envía 
un hijo como una estrella. 
Avísame deseguida, 
me servirá de alegría 
cantarle la nana aquella: 

"Quítate de la esquina, 
chiquillo loco, 
que mi mare no quiere 
ni yo tampoco." 

Pensarás: No es sierto nada. 
Yo sé que lo estoy soñando". 
Pero allá en la madrugada 
te despertarás llorando 
por el que no es tu marío 
ni tu novio, ni tu amante, 
sino el que más te ha querío: 
con eso tengo bastante. 

PROFECÍA Rafael de León

viernes, 27 de julio de 2012

"Hay un tipo de locura que afecta a los artistas plásticos de hoy en día. Esta insania es grave incluso en los plásticos uruguayos. Tiene como base una obsesión que les hace balbucear sin parar palabras tan poco propias de su arte – al menos durante centurias ajenas a las bellas artes – como: planteo, proyecto, resignificación, replanteo, decodificación, intención, identidad y otras más sorprendentes aún, como biodiversidad o codificación genética. Si esta enfermedad de la mente creativa se propagara a la poesía, habríamos terminado irremediablemente con dos de las manifestaciones artísticas más representativas de lo humano."


" La retorcida crueldad de un sistema que obliga a los plásticos a describir y sustentar conceptualmente, en un discurso escrito, su obra so pena de que esta pase desapercibida o sea condenada al fondo de la escena, es singular y creciente. Imaginemos por un momento que los escritores se vieran obligados por una anomalía similar a ilustrar su obra con dibujos y pinturas todos ellos: pudieran o no hacerlo. O que los compositores musicales debieran traducir y presentar su obra en forma de literatura o plástica. Uno no querría ver tal cosa; la torpeza de un creador en el campo que le es ajeno suele ser dolorosa, como cuando el gran Bob Dylan se entrega a la práctica de la pintura. El resultado suele ser penoso y tiene la odiosa capacidad de deslucir el brillo que el personaje se ha ganado en buena ley, haciendo lo que sabe hacer bien. "


"En estos “tiempos líquidos”, esta era sin certezas -como dice Zygmunt Bauman- yo elijo mis recorridos virtuales anotados en su taquigrafía visible de signos como una verdad, al menos como complejos algoritmos de memoria descifrables con el resonante equivalente, el ser completo que me alberga y sus equivalentes de los otros que observan. Y así también soy el otro cuando me paro frente a una similar tarea, producto de otro creador. Y las dimensiones se multiplican, el universo se expande, se complica y profundiza, se explica y fascina. Aquí hago otra confesión y es que mantengo el placer infantil de la fascinación. Me babeo con las noticias de astronomía y ciencia teórica y refresco en ellas mi corazón agobiado por las penurias humanas, el sufrimiento, la injusticia, la horrible insensibilidad que padece la sociedad en que vivimos, este gran monstruo paralítico y tóxico, corrupto y estúpido, devorador de inocentes, con los peores de  todos manejando sin freno los controles, guiados por su abyección y su inmunda codicia. Así vamos, un ping-pong entre el Cielo y el Infierno."


La locura en los tiempos líquidos.





lunes, 23 de julio de 2012


" Ayer, un niño salió a preguntar
 Atrapados una libélula dentro de un frasco
 Temerosos de que el cielo estaba lleno de truenos
 Y entre lágrimas a la caída de una estrella
 Entonces el niño se movió diez veces alrededor de las estaciones
 Patinado más de diez corrientes congeladas claras
 Palabras como, cuando seas mayor, debe calmarlo
 Y la promesa de que algún día hacer realidad sus sueños
 Y las estaciones que dan vueltas y vueltas
 Y los potros pintados van hacia arriba y el amanecer
 Estamos en cautiverio en el carrusel del tiempo
 No podemos regresar única desventaja que mirar hacia atrás
 De dónde venimos
 Y dan vueltas y vueltas y vueltas
 En el juego del círculo.


 Dieciséis resortes y dieciséis veranos pasados ​​ahora
 Cartwheels acudir a ruedas de los coches a través de la ciudad
 Y le dicen:
 Tómese su tiempo, no pasará mucho tiempo
 Antes de que arrastres los pies al más lento los círculos
 Y las estaciones que dan vueltas y vueltas
 Y los potros pintados van hacia arriba y el amanecer
 Estamos en cautiverio en el carrusel del tiempo
 No podemos regresar, sólo podemos mirar hacia atrás
 De dónde venimos
 Y dan vueltas y vueltas y vueltas
 En el juego del círculo


 Así que los años de girar por el niño y ahora es de veinte
 Pese a que sus sueños se han perdido algo de la grandeza
 Haciendo realidad
 Habrá nuevos sueños, sueños tal vez mejores y un montón
 Antes de que el año pasado es a través giratoria.
 Y las estaciones que dan vueltas y vueltas
 Y los potros pintados van hacia arriba y abajo
 Estamos en cautiverio en el carrusel del tiempo
 No podemos regresar, sólo podemos mirar hacia atrás
 De dónde venimos
 Y dan vueltas y vueltas y vueltas
 En el juego del círculo"



Circle Game

miércoles, 11 de julio de 2012








"Lo que voy a decir no es popular ni me va a granjear la simpatía universal. Creo que el desprecio a los políticos es el deporte nacional español y que si algún día fuera olímpico acumularíamos todo el medallero. Habría que ver cómo soportaría cualquier otro gremio profesional el escrutinio diario de todos los medios, todas las instituciones y toda la ciudadanía; y sería poco probable que si uno de nosotros ocupáramos durante un mes un cargo de responsabilidad política se resolvieran por una especie de poder taumatúrgico todos los problemas del país. Hoy sufrimos y buscamos dónde personificar nuestro resentimiento. Despreciar al político, como despreciar a las celebrities que pueblan los programas basura, nos ayudan a sentir nuestra superioridad moral. Ser adultos es aceptar la imperfección, no sólo nuestra sino también de los demás, y también de las instituciones. Voy a escribir un artículo en Babelia con ese título: "Reconciliados con la imperfección". A ver si le gusta"



 "Un poco de perspectiva histórica ayuda a comprender la privilegiada posición de que disfrutamos las generaciones presentes. Me gusta formular la siguiente pregunta: ¿En qué otra época te gustaría ser pobre, enfermo, discapacitado, extranjero, disidente, preso? La inmensa mayoría prefiere la sociedad actual. Esto demuestra la grandeza moral de nuestro tiempo. La conciencia de este hecho nos ahorraría resentimiento y desprecio mutuo, el origen de esa guerra convencional que vd. menciona. Hacia el pasado y hacia lo conseguido en los últimos 40 años deberían sentir gratitud; gratitud crítica, pero gratitud"


"La poesía celebra la emoción del mundo; la filosofía -la que verdaderamente lo es- define esa emoción. Los conceptos filosóficos deberían ser claros, profundos, hermosos, encantadores, y cumplir el designio de iluminar la experiencia humana y sus enigmas. Por algún motivo -entre otros, por tratar vanamente de emular la exactitud de la ciencia- se hizo un bricolage inane y últimamente la filosofía es en la inmensa mayoría de los casos nada más que historia de la filosofía más o menos disimulada. La abdicación de la filosofía tiene como resultado la sustitución del filósofo por el periodista divulgador, el consultor, el famosos opinador, la autoayuda o la espiritualidad oriental malamente asumidas."


Javier Gomá Lanzón



jueves, 5 de julio de 2012

 " Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.

 Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa... Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

 Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan.... Herederas de la "revolución sexual" de la década de los 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción

. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas Verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja. Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar. Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo.

 Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 45 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte.... "Qué estás pensando?" No le interesa lo que estás pensando. Si una mujer de más de 45 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante.


 Una mujer de más de 45, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere. Son muy pocas las mujeres de más de 45 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 45, tiene cubierta su cuota de relaciones "importantes" y "compromisos". Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. 


 Las mujeres de más de 45 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.


 Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 45 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 45, inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50... pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años y haciendo el completo ridículo. ¡¡Señoras..... les pido perdón por ello..."

 Santiago Gamboa, escritor colombiano.

domingo, 24 de junio de 2012


" Cierto era que me había sentido mejor durante estos quince días de ausencia que ahora, en el día de mi regreso, aunque todavía en el camino desatinaba como un loco, respingaba como un azogado, y a veces hasta en sueños la veía. Una vez (esto pasó en Suiza), me dormí en el vagón y, por lo visto, empecé a hablar con Polina en voz alta, dando mucho que reír a mis compañeros de viaje. Y ahora, una vez más, me hice la pregunta: ¿la quiero? Y una vez más no supe qué contestar; o, mejor dicho, una vez más, por centésima vez, me contesté que la odiaba. Sí, me era odiosa. Había momentos (cabalmente cada vez que terminábamos una conversación) en que hubiera dado media vida por estrangularla. Juro que si hubiera sido posible hundirle un cuchillo bien afilado en el seno, creo que lo hubiera hecho con placer. Y, no obstante, juro por lo más sagrado que si en el Schlangenberg, en esa cumbre tan a la moda, me hubiera dicho efectivamente: «¡Tírese!», me hubiera tirado en el acto, y hasta con gusto. Yo lo sabía. De una manera u otra había que resolver aquello. Ella, por su parte, lo comprendía perfectamente, y sólo el pensar que yo me daba cuenta justa y cabal de su inaccesibilidad para mí, de la imposibilidad de convertir mis fantasías en realidades, sólo el pensarlo, estaba seguro, le producía extraordinario deleite; de lo contrario, ¿cómo podría, tan discreta e inteligente como es, permitirse tales intimidades y revelaciones conmigo? Se me antoja que hasta entonces me había mirado como aquella emperatriz de la antigüedad que se desnudaba en presencia de un esclavo suyo, considerando que no era hombre. Sí, muchas veces me consideraba como si no fuese hombre…"


F. M. Dostoyevski, El jugador.

domingo, 17 de junio de 2012

"Empezó a gritar. Me arrojó una piedra que pesaría 40 kilos. Y se fue. Durante seis horas no volvimos a saber de él. No hay que fiarse de la gente calma”


Niccolò Ammanit

“Siempre hay un momento en el que todo puede enloquecer”

miércoles, 13 de junio de 2012

"Todo gran artista es en algún sentido un anarquista. El cine de Fassbinder trasmitió una mirada desencantada, porque fue fiel a la visión sobre una sociedad que estaba lejos de su ideal. Fue un crítico feroz del capitalismo, pero frente a los peligros del estalinismo y los reduccionismos de izquierda, que él supo describir mejor que nadie ( El viaje a la felicidad de Mamá Küsters, La tercera generación ), su opción por un anarquismo utópico pareció la más lúcida. Y lo más notable es que nos sigue hablando hoy del mundo en el que vivimos, de las personas que amamos, de nuestros propios temblores y deseos, de nuestra incapacidad para la realización en vida de una felicidad plena."



El arduo camino hacia la imposible felicidad


"El místico que Lacan guardaba en su gabinete de “libertino” estaba por afuera de la religión: sus amigos eran Georges Bataille, Pierre Klossowski, Michel Leiris, Roger Caillois. Desde su posición como psiquiatra, jamás abandonó su interés por la “locura” femenina. El goce femenino, Lacan lo entiende como una suerte de desarreglo que la regulación fálica no puede capturar. “Hay un goce de ella, de este ‘ella’ que no existe y no significa nada. Hay un goce de ella del que tal vez no sabe nada, sino que ella lo experimenta, y esto, ella lo sabe. Lo sabe, claro está, cuando esto sucede”. Esa potencia en acto, que las fórmulas de la sexuación sitúan con claridad, lo empuja a purgar a Freud de los residuos mitológicos de su invención, que se detiene con una pregunta: ¿qué quiere una mujer? Seguramente algo que la posición masculina ignora. Pero si el encuentro se produce, será fortuito como el de una máquina de coser y un paraguas sobre una mesa de disección.-  "


Variaciones sobre el encuentro entre los sexos


"Hay en toda esta construcción de la excomunión y la no-excomunión, un capítulo muy interesante en el que se relata toda la negociación entre Louis Althusser y Lacan para que este pudiera continuar con sus seminarios en la prestigiosa Ecole Normale Superieur una vez separado de la Asociación Internacional.Allí se presenta un Althusser que tenía la “viva conciencia de que se estaba produciendo un movimiento” y que trató que el centro de ese movimiento fuera la escuela de la calle Ulm. En un paralelo con El príncipe de Maquiavelo, lectura predilecta de Althusser, se ve a través de sus cartas, cómo trata de manipular el pasaje de Lacan y las indicaciones tanto teóricas como políticas que le va señalando en sus intercambios, con la intención de hacer de él un instrumento de propagación de su propia doctrina..."

De Spinoza a Lacan


"-No le digamos Santa Teresa porque es insoportable. Ella quería hacer casas de mujeres perfectas, pequeñas comunidades, casas blancas sin el repugnante ornamento de los palacios a los que la invitaban, como el de la Duquesa de Alba, o la princesa de Éboli, de Doña Luisa de la Cerda, en los que todo el lujo, surgido del oro robado en América, la repugnaba físicamente. Intentó hacer lugares perfectos, simples, con una vida perfectamente ritmada, que no estuviera sometida al tiempo amorfo del mundo. Eran comunidades, si se le puede llamar a eso comunismo no lo sé, pero si sé que tenía un profundo rechazo por la riqueza. La ironía viene del hecho de que fundaba estos conventos de Carmelitas descalzas, donde aplicaba la regla rigurosa del carmel, con hábitos de arpillera, viviendo de forma muy dura, con los aportes de su hermano Lorenzo de Cepeda y Ahumada, que se casó con la señorita Espinoza, hija de uno de los conquistadores de Perú, que fue el que hizo matar al Inca Atahualpa una vez que Atahualpa había cumplido con su promesa de llenar de oro su prisión. Este Espinoza lo traiciona y lo mata. Yo me pregunté si ella supo que la plata de sus conventos era esa."

martes, 12 de junio de 2012



Así es el comienzo: se interioriza la vi-
sión, se adentran los sonidos. Se demora
el pensamiento y todo se interroga.
El alma galopa hacia los ocho confines
del espacio. El espíritu vaga errante por
alturas infinitas.
Al acercarse, la emoción poco a poco
se convierte en luz. Las cosas se reflejan e
intercambian su claridad.
Y es que al beber la esencia de las pala-
bras dichas y escritas, paladearás el muy
dulce sabor de los Clásicos.
A la deriva, entre cielos y abismos, te
dejarás llevar por la gran corriente, ba-
ñándote en las aguas del manantial, in-
ternándote en su profunda hondura.
Y esas frases sumergidas que se escon-
den y se agitan, serán como peces inquie-
tos que, mordiendo el anzuelo, emerge-
rán desde el fondo más insondable.
Y las otras delicadas bellezas, vagando
ingrávidas y errantes, serán como pájaros
de alto vuelo que, cazados con flecha y-
con cuerda, caerán en picado desde las
nubes más altas.
Haz acopio de palabras y de frases no
usadas por más de cien generaciones. Es-
coge rimas perdidas y olvidadas desde
hace miles de años.
Desdeña las flores marchitas, ya abier-
tas, del amanecer, y quédate con los bro-
tes tiernos, aún cerrados, de la noche.
Así, verás pasado y presente en un uni-
co instante, y abarcarás los inmensos ma-
res en tan solo un abrir y cerrar de ojos.
LU JI

sábado, 9 de junio de 2012

"no crean a los mercaderes de la muerte, si quieren drogas que las tomen ellos” "Son los señores de la razonabilidad. Todo es razonable y Jesús es el Señor de la locura. Y los quiere locos por la vida. Y los quiere locos para que den vida a los demás, para que sean fecundos. Para que no terminen estrolados en una casa de salud" "No patinen la vida porque se van a patinar la cabeza. Es muy triste pasar la vida y terminar estrolado" "No dejarse engañar por los que les digan: 'llevala en el bolsillo', total ahora se puede, lo que no se puede es venderla". Cardenal Jorge Bergoglio

viernes, 8 de junio de 2012

"El conocimiento de cómo aprende el cerebro podría, y lo hará, tener un gran impacto en la educación. La comprensión de los mecanismos cerebrales que subyacen al aprendizaje y la memoria, y los efectos de la genética, el medio, la emoción y la edad en el aprendizaje podrían transformar las estrategias de educación y permitirnos diseñar programas que optimicen el aprendizaje de las personas en todas las edades y de acuerdo con todas las necesidades. Sólo mediante la comprensión de cómo el cerebro adquiere y establece la información y las destrezas seremos capaces de llegar a los límites de su capacidad de aprendizaje. La neurociencia puede ahora ofrecer una cierta comprensión de cómo el cerebro aprende nueva información y procesa la misma durante toda la vida (véase Blakemore y Frith, 2005). La comprensión de las bases cerebrales del funcionamiento y el desarrollo social es crucial para el fomento de la competencia social dentro y fuera de las aulas. El funcionamiento social desempeña un papel en dar forma al aprendizaje y el rendimiento académico (y viceversa), y así comprender la base neural de la conducta social puede contribuir a comprender los orígenes y el proceso del éxito y fracaso en la escolarización. Esto también puede facilitar la comprensión de cómo los niños con necesidades socio-emocionales adicionales pueden ser incluidos en las escuelas ordinarias y el modo de reducir la exclusión."

Sarah-Jayne Blakemore

 El cerebro adolescente

jueves, 7 de junio de 2012

"Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia."

 Carl Sagan

"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"

Stepehen Hawking


“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)

Carlos Marx


 "El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso,lo has conseguido."

 Groucho Marx

"Quiero creer que la gente tiene un instinto por la libertad, que quieren controlar sus vidas de verdad. No quieren que les presionen, que les manden, que les opriman, etc., y quieren una oportunidad para hacer cosas que tengan sentido. No sé cómo probar esto. En realidad es más una esperanza de que las personas son así, de que si las estructuras sociales cambian lo suficiente, esos aspectos de la naturaleza humana saldrán a la luz." Noam Chomsky "Uno llega a ser grande por lo que lee y no por lo que escribe."

 Jorge Luis Borges


 "Hubo un príncipe italiano del Renacimiento a quien le preguntó un sacerdote en su lecho de muerte si tenía algo de lo cual arrepentirse. "Sí", dijo, "hay una cosa. En una ocasión tuve una visita simultánea del Emperador y del Papa. Los llevé a lo más alto de mi torre para mostrarles la vista, y desaproveché la oportunidad de haberlos arrojado a ambos desde allí, lo cual me hubiera ganado fama inmortal." -
 Bertrand Russell

lunes, 28 de mayo de 2012


"Muy jodidas tiene que ponerse las cosas para que una generación, ante el miedo que da que se la salten, pida para sí una versión de bolsillo de lo que sus progenitores poseyeron. Es obvio que vivimos tiempos extraños, jodidos y con aspecto de final de algo y principio de no se sabe qué. Vivimos una época en la que no sabemos si algo es una tendencia, un síntoma o una enfermedad terminal. Los resfriados de ayer son las neumonías de hoy. De golpe, los bares ya no están llenos de seleccionadores nacionales, sino de economistas. Y de golpe, también, ha vuelto el discurso generacional, hasta hace poco desterrado del ideario popular y del método de descripción sociológico, por potenciador de estereotipos y generalizaciones. Por estar en clara disonancia con la Generación Yo, aquella que hizo lo privado público y lo público, ajeno."


¿Quién le canta a esta generación?






domingo, 27 de mayo de 2012

" El comunismo nunca fue una utopía. Además, se lo acusa tanto de utopía como de realidad bárbara y sangrienta. ¡Hay que elegir! En realidad, el comunismo es una idea, yo lo propongo como hipótesis. Que la Tierra es redonda es algo que hay que demostrar en la experiencia. Si se formula una hipótesis sobre un teorema matemático o sobre una teoría física, puede tomar tiempo, un siglo o dos, para demostrarla o desecharla. No es una utopía. Por razones precisas, el mundo social tal como está organizado nos parece irracional, y pensamos que es posible racionalizarlo un poco, volverlo más justo y, para hacerlo, hay que experimentar esto o lo otro. Tendremos experiencias que fracasarán, otras que tendrán poco éxito, y luego, quizá, se encontrará una vía para que resulte. Ciertas experiencias hechas sobre un factor tan radical como la organización de la sociedad fracasan. Pero sabemos que la historia de las ciencias está llena de experiencias no exitosas y rectificaciones. Y la historia del comunismo es esa a lo largo del siglo XX. No porque sea una utopía, sino porque es un problema difícil."

Alain Badiou


sábado, 26 de mayo de 2012

Empecé a escribir estos relatos sobre la infancia sin saber que mi padre iba a convertirse en el protagonista. Si no recuerdo mal el primero fue sobre un viaje por la Patagonia que evoca la guerra de Malvinas. Lo publiqué en Pagina/12 y como a mis amigos les gustó y me lo hicieron saber, escribí varios más en los que indefectiblemente mi padre se impuso con las tristes y desopilantes experiencias que tuvo a su paso por este mundo.Muchos lectores me preguntan si era tal como lo cuento ahora. Claro que sí. Ya lo dice un personaje de Armando Discépolo: "Hijo, si vos lo soñaste, yo lo viví".

Osvaldo Soriano

 
Aquel peronismo de juguete

jueves, 17 de mayo de 2012





Sr. Dr. Joaquín María Ayanack
Calle Gualeguaychú 431
Capital Federal
S / M

Estimado Sr.:

Ante que nada, debo decirle que Ud. no me conoce, por lo menos, no en el sentido vulgar de conocer, esto es, como yo lo conozco a Ud.

Quiero decir, yo sí tengo agendado su nombre y su domicilio. Yo sé su edad, sus gustos, el lugar donde va de vacaciones, la marca del auto que usa. Conozco el nombre de su esposa, el de sus hijos y hasta el de su perro cocker ("Pongo" ¿verdad?). Me interrumpe pensar que quizás todos estos datos lo inquieten un poco.

Como todos los que transitan por espacios de poder, tiene Ud. también sus aspectos paranoides. Me lo imagino preguntándose "¿Cómo sabes estas cosas de mí?", "¿Dónde consiguió este dato?".

... Para evitar que se siga angustiando con estos planteos, me apuro en contestarle que no hay dato tan secreto que un poco de dinero y mucho tiempo no sean capaces de conseguir... Y la verdad, es que no me falta ni esto ni aquello. (A veces, me parece que lo que hace que Dios sea omnipotente no es el poder, sino la paciencia infinita que da la inmortalidad. Nosotros, los humanos, en cambio, nos enfrentamos con ese grado de urgencia a la que nos obliga la forzosa conciencia de nuestra finitud.).

Eso sí, para llevar adelante una investigación seria, hace falta adosarle a la paciencia un poco de inteligencia y, obviamente, una cantidad de interés por lo investigado proporcional a la dificultad.

(Porque además, sin interés es imposible aguzar la inteligencia)...

Quizás fuera justo empezar por contarle cuándo empezó mi interés por Ud.
Es muy probable que no lo recuerde - ya que han pasado muchos años - pero el caso es que un día, exactamente el jueves 23 de Julio de 1991, pasadas las 2 de la tarde (do y cuarto precisamente), Ud. transitaba con su BMW gris por la calle Avellaneda, en Flores. Había llovido por la tarde y las calles estaban encharcadas como siempre. Al llegar a la esquina de Artigas, dobló a la izquierda a toda velocidad y enfiló por Artigas hacia Gaona, dejando que el auto se desplazara un poco de cola, como a Ud. le gusta doblar. Justo ahí, a metros de Avellaneda, hay un bache. Ud. lo conocía, sabía de ese bache, porque se arrimó al cordón derecho para esquivarlo, (¿se acuerda?)... Al hacerlo, claro, salpicó al viejito que intentaba cruzar aprovechando que el semáforo cortaba el tráfico de Artigas. Lo salpicó de arriba a abajo, desde las rodillas hasta el sombrero.

Ud. lo vio, yo sé que lo vio.

Y misteriosamente, contra todo lo esperado, Dr. ¡Ud. no paró...!

Y no sólo no paró, sino que además (y esto fue lo más significativo), hizo un gesto... un gesto que debe haber durado tres o cuatro segundos, no más... un gesto de desprecio, un rictus de fastidio, unos milímetros de torcedura en su boca... al que siguió un leve, levísimo encogimiento de hombros que dijeron, clara y fugazmente, todo lo que hacía falta saber de su lectura del episodio.

Ese día yo me dije - ¡Qué mal tipo! -.

Conviene que yo le aclare algo de mí: No soy un prejuicioso. No tengo nada contra los autos importados, ni contra sus poseedores. También soy, creo, comprensivo y tolerante, así que después pensé que tal vez, me había equivocado y su actitud no había sido tal, o quizás, esa actitud suya había sido excepcional.

Una excepción a la regla que media su vida, un mal momento, un error, un exabrupto...

Ojala lo entienda, Dr., para alguien como yo, que no comprende de aproximaciones, ni de medias tintas, las cosas son o no son, y la única manera de saber si Ud. era o no un bastardo, era investigándolo, investigándolo seriamente...

Así que... ¡eso es lo que hice!.

Durante los últimos cinco años me dediqué a saber sobre Ud. para poder ratificar o rectificar, esa horrible primera impresión que su actitud me causó.

Y aquí estoy, Dr. Ayanack, la investigación ha terminado, o mejor dicho, lo hallado es más que suficiente para una conclusión:
Ud. es aún más despreciable que lo que yo pude pensar en 1991.

... El 24 de Julio, al día siguiente del incidente, a la una y media de la tarde, me paré en la misma esquina de Artigas y Avellaneda a esperarlo pasar, apoyándome en la presunción de que Ud., como yo, no cambia sus rutas cotidianas (Siempre me sorprendió esta odiosa manía que tenemos los humanos de rigidizar nuestra conducta de hábitos: comemos siempre lo mismo, nos vestimos del mismo color, veraneamos en la misma ciudad, consumimos la misma marca de cigarrillos, y por supuesto, recorremos las mismas calles de la ciudad para ir de un lugar a otro).

Ud. no es una excepción, así que a las 2 y 14', volvió a doblar con su BMW por Artigas hacia Gaona y esquivó el bache de Artigas arrimándose al cordón de la mano derecha.

Ese día no había agua, ni viejito cruzando, no hubo gesto ni nada que me distrajera de tomar su número de matrícula: B-2153412.

El lunes siguiente decidí no trabajar y dedicarle a la investigación el día completo, así que tomé mi auto, lo estacioné sobre Artigas y otra vez, esperé su paso. A la hora de siempre, el auto importado gris dobló y comencé a seguirlo: Juan B. Justo, Warnes, Serrano, Santa Fe, Gurruchaga. Confieso que me fastidió un poco verlo estacionar entre los lugares reservados para la Comisaría de la esquina de Santa Fe y Gurruchaga. Por un momento lo imaginé comisario o algo así. Pero no, Ud. ni siquiera entró en la comisaría. Pasó frente a la puerta y el agente de guardia lo saludó con la venia. Desde mi auto lo vi caminar por Santa Fe hacia Canning unos 20 o 30 mts. y entrar en un edificio. En ese momento el agente de guardia hizo sonar el silbato haciendo señas para que avanzara.

¿Por qué, Dr., Ud. puede estacionar su auto en un lugar reservado para la comisaría y yo tuve que ir a buscar un lugar donde estacionar, cosa difícil, por cierto, en esa zona?.

¿Por qué, Dr., nos hemos transformado en un compendio de oscuros privilegios concedidos o usurpados que benefician a unos a expensas de todos los otros?.

¿Cómo es que el hecho de tener una profesión como la de comisario, o subcomisario, permite hacer suyo un pedazo de ciudad para guardar un auto, y encima concede el poder de trasladar ese don a otros?.
Porque Ud., Dr., no trabaja en la comisaría. Ud. es... "amigo del comisario", ¿Da eso derecho a unos metros cuadrados de cuadra en la ciudad?, ¿Cuánto cuesta esa dádiva, Dr.? ¿Un "favorcito"?, ¿unos "pesos"?, ¿una concesión compensadora "non sancta"?.

Mascullando palabrotas contra Ud., la policía, la municipalidad y el sistema; estacioné y caminé las dos cuadras de vuelta hacia Santa Fe.

Sobre el fin de la tarde ya sabía lo que necesitaba para empezar mi investigación. Sabía su nombre, la dirección de su oficina, su profesión (Abogado Penalista), y su horario de atención lunes, miércoles, jueves y viernes de 14 a 18.

Hasta el momento en que entré en su oficina, confieso que aún tenía dudas sobre mis presunciones. Tanto el episodio de Flores como el "privilegio" del estacionamiento frente a la comisaría no me alcanzaban... Pero cuando su secretaria Mirta (la rubia, la que tiene dos hijos y vive en Liniers), me dio cita con Ud. para el lunes siguiente a las 14 hs., me dí cuenta de su falta de respeto a los demás. Porque su secretaria sigue sus indicaciones Dr., y Ud. y yo sabemos que no puede llegar a las 14 hs. si a las 14.15... ¡Dobla por Artigas, en Flores!.

¿Qué se supone que hace la persona que fue citada a las 14 hs., entre las 2 de la tarde y las 3 menos cuarto en que Ud. llega?, ¿Qué hace con su problema legal, con su ansiedad y con su angustia?. No sabe qué hace, ¿verdad, Dr.?. No lo sabe ni le importa un rábano... Que espere. El otro... que espere.

Confieso, Dr., que mi opinión sobre los penalistas nunca fue maravillosa. Siempre pensé que las personas deberían tener alguna imagen de sí mismos relacionada con la profesión que después eligen. No puede ser casual que casi todos los médicos sean hipocondríacos, casi todos los economistas sean tramposos, y que no existan abogados confiables. Muchos meses de mi investigación los dediqué a estudiar psicología. Fue un intento de llegar a entenderlo a Ud. y sus mecanismos. No entraba en mi cabeza que un individuo que se dedicaba a la justicia, tuviera una idea tan poco aceptable de la moral y de lo justo. Aprendí, entonces, algo que se llama "formación reactiva! (un supuesto mecanismo mediante el cual uno actúa para intentar cambiar el signo de la acción que sigue a un deseo censurable...)

La psicología sería mucho más benévola con Ud. que yo, Dr. Para la ciencia, Ud. "sublima sus pulsiones" con su profesión. Lo cual así enunciado hasta parece ennoblecedor. No, Dr.. No hay ningún mecanismo reactivo que justifique, por ejemplo, que Ud. haya conseguido que su cliente, Fuentes Orbide, saliera en libertad incriminando al cuñado y socio de él. Ud. sabía que el otro era inocente. Ud. sabía que su presentación y planteo de defensa terminaría cambiando el lugar, en la cárcel, de su cliente por el de su víctima. Y sin embargo, lo hizo igual. Ud. no defendía la justicia, Dr. Ni siquiera a su cliente.

Ud. defendió su bolsillo, su renombre, su interés personal.

Dos semanas después de que el pobre socio de su cliente fuera detenido, alguien le comentó sobre el caso, en un pasillo de tribunales. El comentario era un pseudo-reproche por haberlo "mandado preso"... ¿Recuerda su respuesta, Dr.? Sus palabras resuenan en mi cabeza como si hubiera estado allí escuchando: Ud. dijo: "Bueno, che, si no puede pagarse un buen abogado que se joda!".

Nada de justificación reactiva para Ud., Dr.
Nada de interpretación de sublimación para las actitudes de la más baja calaña.

¿Es que vamos a echarle la culpa a sus pulsiones por esa repulsiva escala de valores con que Ud. maneja sus relaciones interpersonales?

¿Vamos ahora a interpretar como "fobia a la pobreza" esa actitud del restaurante de la calle Alvear en aquel mediodía de septiembre...?

Déjeme que lo ayude a recordar...

Fue hace más o menos dos años, Ud. almorzaba con María Elena, su amante, en el restaurante de Alvear, así que debía ser martes (Mucho tiempo me llevó entender que los martes eran los días dedicados a su amante). Yo los miraba sentado en una mesa no demasiada lejana, como tantas otras veces. Aquel día, mientras comíamos, entró un chico de unos diez años vendiendo rosas por las mesas. Nadie lo había visto, ni los mozos, ni María Elena, ni yo... y de pronto Ud. gritó: "Mozo!" Y el camarero que lo atiende siempre (y que le teme tanto como lo odia), se acercó rápidamente. Entonces, Ud. hizo que el mozo echara al chico a empujones a la calle.

La psicología tendrá muchas explicaciones para estas canalladas, pero yo sólo tengo una, Ud. es un canalla Dr., tan canalla que no merece vivir.

Pensará Ud.: ¿Y a éste, qué le importa?. Me importa, Dr., me importa mucho...

Me importa porque yo soy aquel viejito que Ud. salpicó en Artigas y Gaona hace cinco años. Me importa porque también soy el tipo que tiene que caminar dos cuadras todos los días porque no puede estacionar en Gurruchaga y Santa Fé. Me importa porque soy su esposa, Dr., que quisiera almorzar con Ud. alguna vez, y porque, de alguna manera, también soy su amante, que quisiera no almorzar con Ud. algún martes. Me importa porque soy el preso inocente que paga en la cárcel por lo que no hizo. Me importar porque, de muchas maneras, yo soy el pibe que intenta vender las flores en el restaurante de la calle Alvear...

Los psicólogos me han enseñado mucho sobre los mecanismos de la mente, así que debo admitir, por fin, aunque me duela, que me importa porque seguramente, yo soy tan canalla como Ud., doctor.

Yo soy tan corrupto, tan soberbio, tan agresivo, tan interesado, tan egoísta, tan humillante, tan autoritario y tan despreciable como Ud.

En los últimos años, Dr., he llegado a pensar, por momentos, que Ud. no era más que una parte mía. Una horrible parte mía, con vida independiente, que muestra lo peor de mí, en cada una de sus actitudes.

Creo que fue a partir de esas ideas de "encarnaciones", "identificaciones" y "escisiones de la personalidad", que me di cuenta de que Ud. no sólo no merecía vivir, sino que, además, debía morir.

Sí. Morir!... ¿Pero morir cómo?.

¿Quién sabe?.

¿Cuál sería la forma más justa?. ¿Accidente?.

¿Infarto?. ¿Suicidio?. No lo sé.

La más honesta, sin dudas, sería, lisa y llanamente, el asesinato:

Esto es, que alguien, finalmente, decidiera matar por lo que Ud. tan arquetípicamente representa del resto de nosotros.

¿Entiende Ud. el porqué de mi carta Dr.?

No le escribo para que se arrepienta...

Le escribo para informarle (porque creo que le concierne), que he decidido matarle.

Por supuesto - yo lo sé - Ud. pensará en tomar sus recaudos:

Guardias, armas, guardaespaldas, sistemas de alarma, custodia en su casa, investigación de todo su personal, etc. etc.

Pero... ¿Cuánto tiempo se puede sostener todo eso?...

¡Cinco años me llevó juntar la información que me permita sentenciarlo con justicia!... puedo esperar cinco, diez o veinte para cumplir la ejecución... En algún momento la custodia se afloja, la precaución de olvida, los detalles se descuidan... y en ese momento, Dr. Ayanack, yo estaré esperándolo.

Puede que alguien duda (quizás Ud. mismo), si este aviso de asesinato es real...

Si yo mismo soy real...

¿Cómo saber, por ejemplo, que esto no es una especia de acto culposo inconsciente de su parte?. En un psicologismo salvaje, alguien podría preguntarse si esta no es una carta dirigida por Ud. a si mismo para autoreprocharse sus miserables acciones.

En contra de esta postura está mi idea de que Ud. es absolutamente incapaz de sentir culpa.

Lo creo un amoral, en el explícito sentido de la palabra.
Aunque... hay, a favor de esta posibilidad, un dato inquietante:

Cómo la policía podrá comprobar... esta carta fue escrita en su máquina de escribir, esa que está en su escritorio, en la casa de Floresta. El papel es el mismo que Ud. usa y salió de su cajón del escritorio. Si consideramos el tiempo que lleva tipear esta carta, llegaríamos a la conclusión de que la única persona que podría haberla escrito sin despertar sospechas es... Ud. mismo, Dr.

Este pequeño misterio final que toma nuestra historia me encanta porque le concede un toque de policial que me fascina. Voy a guardarme el secreto de cómo lo hice, como para poder volver a escribirle si apareciera algo más para decirle.

Por ahora, me despido de Ud., no sin antes permitirme hacerle un pedido:

Cuídese, Dr. Ayanack, cuídese!!!. No me gustaría que por un tonto descuido, un accidente real transformara en inútil todo mi trabajo.

J.M.A

"Cuentos para pensar" 
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